miércoles, junio 03, 2009

CONFESIONES Y DESERCIONES

Este relato fue inspirado en situaciones que me comento mi buena amiga de facebook Laura. En una conversación ella me dijo “esto lo puedes usar para una historia”. Le tome la palabra, y luego de hacerlo se lo envié para que ella lo leyera. Quedo complacida y me autorizo a usarla para el grupo. Así que sin más preámbulos, les regalo algo sacado en parte de la vida real.

EL RELATO:


Me mueves el piso pélvico con agilidad divina. En tú dulce perversidad me llevas al borde del abismo, solamente para frenar y reírte, no en burla sino en comprensión de mi ansia por más. Deseas enloquecerme con tus masajes vaginales, embruteciéndome brevemente, haciendo imposible otro pensamiento que no sea que me hagas venir. ¿Qué paso? Ahora tus palabras son claramente difusas. Te escudas en responsabilidades reales, en sueños probables, en esto, en aquello y lo otro. Quedo bruta al tratar de desenredar los nudos ilógicos de llamadas ajadas por los clichés de tu desinterés.
Ahora estoy atrapada entre mi disgusto hacia tú actitud, y mi sed por la virilidad que traes entre las piernas, misma que tan astutamente usas, embrujándome, provocando desespero en mi pelvis, llenando de ansiedad mi piel. Me abruma la sed por ti.
Me dicen que te mande al mismísimo carajo, que estas usando de forma inhumana el poder que has desplegado sobre mí. Estoy de acuerdo con todas esas voces amistosas que buscan mi bienestar y felicidad. Odio que tengamos tanta integración, que puedas llevarme al éxtasis de forma tan brutal al punto que me ahogo a mi misma pensando en ese instante en que me clavas en las llamas del coito.
Detesto que juegues esos estúpidos juegos…sin embargo reconozco mi debilidad. Dentro de toda esta lista de desagrados y agrados, hay esperanza de que pueda darme a respetar ante tú vulgar poder. Enfrentar la genitalidad de nuestra relación y desenmascararla. Si, librarme de ese poder que esgrimes como katana en el campo de batalla, y ser nuevamente mi propia dueña.
Eres mi adorada obsesión controlada, y quiero que sepas que pronto estaré borrando los lazos con los cuales has amarado mis sentidos, y dejare de oler el dulce color de tus cabellos, dejare de saborear la miel de tus ojos. Se acerca ese magnifico día en que dejare de obsesionarme y dejare a un lado tus memorias para alguien que sepa apreciar lo que es estar conmigo.

I.J. Vázquez Torres ©

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