Aquí hallaras una colección de microcuentos, y cuentos de diversos géneros, como el erótico, horror y terror. Del mismo modo encontraran relatos que rayan en “teatro del absurdo”. De la mente creadora de “Las Sombras de mi Vida”, la primera novela de horror puertorriqueña. Recuerda, todo el material aquí presente tiene derechos de autor. Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio técnico, mecánico o electrónico sin previo permiso escrito por parte del autor.
miércoles, abril 29, 2009
¿Quién viene?
I. J. Vázquez Torres ©
99
El camino abrazaba la monotonía como naufrago a un salvavidas. Millas de indiferencia que se mezclaba al infinito cielo que aparentaba burlarse de todo y de nada. Querer refrescar la mente resultaba un acto imposible, a causa de un calor endemoniado que se juntaba al dolor, formando una alianza bélica contra todo intento por calmar los pensamientos. Ellos ahorraban palabras en un esfuerzo fútil por no reñir, que se torno en su única forma de comunicación. Las pisadas agravaban el dolor creando ampollas y heridas en los pies, a la vez que los rayos dorados del sol abrazaban sus cuellos, tatuándoles un color ajeno a su naturaleza. Era realmente un suplicio apabullante y siniestro que rechazaba la sanidad de lo civilizado, cruel y sincero. “¿Cuánto falta?” pregunto finalmente uno de ellos, ya harto de tener que cuidar el contenido de sus palabras. “Días: contesto ahedónico su acompañante, libre de lo que fuera que dio vida a su enemistad, el fuego combatiente perdido en los granos de polvo que azotaba su piel durante la extenuante caminata.
Dos horas transcurrieron idénticas a las anteriores, cuando allegaron a una bifurcación en su ya odiado y aparentemente eterno camino. Miraron sus opciones con renovado desden y aprehensión, buscando en sus memorias si en algún momento se les menciono la existencia de este paraje en su camino. “¿Cuál?” pregunto el más joven y el más aquejado de los dos. Su acompañante saco el mapa, estrujado por tantas consultas, y manchado de grasa por incontables descuidos. Lo miraba intensamente como si se tratase de un tesoro arqueológico al que se pensaba perdido sin remedio. “Izquierda” contesto con cierto grado de certeza. “Pues andemos”. Y así lo hicieron.
I. J. Vázquez Torres ©
miércoles, abril 22, 2009
DEL QUE OTRO NO SERA
I
El hombre más feo del mundo, finalmente encontró el amor.
II
Luego del intenso orgasmo que la dejo al borde de la locura, ella retorno al aburrimiento de su trabajo.
III
Caliente, viscoso, blancuzco, lentamente la cera de la vela quemaba su pecho.
IV
Si fuera por el mundo, jamás te hubiera amado.
V
Desorden es lo que encontramos en su mente, voces luchando por la supremacía de su atención.
VI
He aquí que estoy contemplando las distintas variables involucradas en el canjeo de miradas que entre los malestares que aquejan la sociedad que vive pendiente de aquello que jamás les brindará una onza de ese efímero y escurridizo placer pues en propiedad no hay real felicidad más allá de la que se obtiene al reconocer que existe algo en la razón de ser uno y no otro.
VII: En este regreso un poco a mi estilo usual. Y con toda honestidad creo que solamente hay una persona que comprenderá este relato. You know who you are, and this, I did on purpose.
Ese día ella estaba absorta en diversos quehaceres, por lo cual lo dejo solo con la niña, mientras se excusaba mil veces por el atraso. La pequeña se acerco y le tomo la mano mientras murmuraba algo que él no logro comprender. La miro por varios segundos, y noto como algo cambiaba en ese instante. Sintió cariño…sintió amor. Un amor del cual solamente escuchaba otros hablar. Tomo en sus brazos a la chiquilla, quien no paraba de jugar con su barba, y le dijo “Te quiero mucho Princesa, no lo olvides” y le deposito un paternal beso en la frente. Ese día Sophia se robo el corazón de Carlos.
I. J. Vázquez Torres ©
jueves, abril 16, 2009
SIN
30 de octubre:
Hay miedo en las calles. De ese temor que se puede respirar al moverte por las aceras sucias que rodean edificios que ya nadie nota que están ahí. Los infectados se propagan como organismos cultivados en un plato Petri. Como producto directo del nerviosismo, las farmacias se encuentran en un perpetuo estado de desquicio, con masas estupidas peleandose por cajitas con pildoras que prometen proteger contra infecciones. Yo contemplo todo, indiferente.
2 de noviembre:
Parece que todo lo que pasa a mi alrededor lo sacaron de una comedia griega. Cada recomendación que suplen las autoridades por la mañana, es descartada por la tarde, y ridiculizada por la noche. Algo parecido sucede con las explicaciones sobre la infección. Cuando parece que ya la comprenden, un idiota en un laboratorio tira por el retrete todo al percatarse de algo que los demás no observaron. Mientras tanto, los casos de la rara enfermedad aumentan a un ritmo “hollywoodense”.
En las noticias puedo ver como las farmacias ahora están desoladas, en parte por el agotamiento en mercancías, en parte por la información que revelo el muy inteligente lider de nuestra nación diciendo que nada de lo que existe puede luchar contra la enfermedad. Me resulta todo una barbara idiotez. Todos corriendo como monos, en un frenesí capitalista comprando remedios y protección, aun cuando nada va a salvarles sus pateticas vidas. ¡Bah! Sigo mi vida, atendiendo mis asuntos. Que los demás aprendan a manejar su ansiedad.
4 de noviembre:
Todo esta…esta alcanzando proporciones absurdas. Ahora nuestro amado gobierno contempla declarar un estado de emergencia que en realidad es una excusa para limitar nuestros derechos y libertades constitucionales. Y dentro de toda esta locura politica esta lo peor de lo peor: están contemplando declarar ley marcial. Mientras esto se desarrolla, la gente comienza a regresar a la mente salvaje y primitiva. En una escuela un grupo de estudiantes mato a golpes a un maestro, ¿por qué?, porque creyeron que estaba infectado. En otro pueblo incendiaron un espantoso edificio. Cuando capturaron al responsable, al interrogarlo sobre sus razones, este dijo “ahí el gobierno encierra los infectados”. En realidad era un acilo de ancianos. Hay centenares de ejemplos, unos con atrocidades mucho peores que estas que mencione. Todas y cada una puede facilmente recolectarse en un texto que puede venderse a mentes simples.
7 de noviembre:
Mis vecinos son una peste. ¿No hay manera de que dejen de hablar? ¿De que tomen otro tema que no sea la dichosa plaga? Si lo vieran desde la perspectiva evolutiva, sus miedos infantiles cesaran de molestarlos. Esto es una forma de la naturaleza limpiar la basura genetica. Sólo están muriendo los parasitos sociales que viven del dinero que el gobiernos nos roba en contribuciones. ¡Salvajes! Pronto nuestras ciudades estaran liberadas de esos seres que lo unico que hacen es comer, cagar, dormir, meter, y educar a su asquerosa prole a que el gobierno los cuidara y que no es necesario trabajar ni estudiar. ¡Parasitos!
14 de noviembre:
La violencia llego a mi ciudad. Empezo con una sencilla escaramusa entre la policia contra unos delincuentes que robaban una tienda por departamentos que fue abandonada hace días. Ahora parece que vivo en uno de esos paises tercermundistas cuyas guerras civiles nunca parecen terminar. Para avivar el fuego del terror, ayer los muy ingeniosos reporteros cazadores de “ratings” informaron que solamente ayer, murieron 20,000 infectados. Ahora se expande como una mancha de tinta. Ya la pobreza no es una barrera.
22 de noviembre:
Poco a poco, los canales de televisión están cesando sus transmiciones. Unas debido a que su fuerza trabajadora se encuentra 7 pies bajo tierra o en los hornos que los hospitales han improvisado para deshacerse de los cuerpos de los infectados, y otras…bueno, casi no hay gente viva para ver televisión.
Día de Acción de Gracias:
¿Gracias? Dar las gracias. Al pensarlo tengo mucho por que dar gracias. No me he infectado y…y… ¡mierda!
1 de diciembre:
Hay escases de personas en las calles. Puedo ver como el viento se desplaza sin que cuerpos insensibles a su belleza le impidan el paso. De las pocas personas vivas…de todos ellos puedo decir que parecen como ratones asustados. Al verte salen corriendo. ¡Como si fuera a infectarlos! Los hospitales estan constantemente bajo la custodia del ejercito desde que en varias ciudades mentes desesperadas detonaron bombas para “librar al mundo de la plaga”. Me preocupa… ¡Wow! Preocupar… Ahora uso es palabra. Ahora me uno a las mentes atemorizadas.
13 de diciembre:
Soy el unico que puede moverse en mi calle. Mis vecinos o estan infectados, o descomponiendose en sus camas. Desde hace 5 días los hospitales dejaron de responder a las llamadas de auxilio. El hedor me va a matar.
20 de diciembre:
No puedo estar aquí ni un día más. Entre la peste, las moscas, y otras sabandijas, mi vida se ha tornado un horror. Ira al centro de la ciudad, ahí tengo un buen apartamento.
21 de diciembre:
Luego del impacto inicial, escribo con incertidumbre. La ciudad yace en llamas y ruinas. Aparentemente…según me informa un testigo, se desato una batalla entre la guardia nacional y varias pandillas. El furor de la muerte transformo la confrontación en una guerra…todo esta destruido, todo esta…
25 de diciembre:
Cuatro días desde que comparti con otra persona. Creo que estas han sido las navidades más sangrientas de la humanidad.
31 de diciembre:
¡No hay nadie! ¿Dónde están? No es posibel que sea el unico. No, claro que no. Que idiotes. Es lógico que otras personas sean inmunes como yo. Es inconcebible que todo el pais este en proceso de descomposición…no. Paciencia, debo seguir y buscar, alguien aparecera.
2 de enero:
¿¡DÓNDE ESTÁN TODOS!?
6 de enero:
Estoy solo. Tengo comida y agua de sobra. Mi casa es comoda, y suficiente combustible para mantener el generador funcionando meses, quizas unos años. Pero estoy solo. Me muero de aburrimiento. Estoy siendo consumido por la necesidad de oir otra voz, de contemplar el juego de los niños en el parque, de ver jovenes riendose, ¡de algo!
17 de febrero:
El arma esta lista. El último ser humano se niega a serlo por un día más. A pesar de que llegue a esta decision, sigo escribiendo como un miserable nostalgico, conciente de que nadie lo va a leer, de que con el pasar de los meses el papel envejecera, y poco a poco ira perdiendo consistencia hasta que finalmente se desintegre y desaparesca como la raza humana. Como le pasara a todas las pinturas y esculturas o otras basuras acumuladas en los museos. Como le ocurrira a los almacenes donde las compañias filmicas guardan todos sus productos, desde el éxito taquillero hasta la basura que nadie recuerda. Si, todo dejara de existir. Asi, que me niego a observar como todo regresa al polvo. Una bala en la cabeza y ya.
I. J. Vázquez Torres ©
martes, abril 07, 2009
SE PERDIO
Se desplazaba con ausencia de preocupación por la oscuridad del viejo apartamento. Aun ignoraba lo que buscaba pero el enojo se multiplicaba exponencialmente por cada segundo que se movia. “¿Dónde esta?” se preguntaba, hastiado de que se repitiera el mismo escenario. Abrio puestas con energía ciclonica, indiferente al escandalo. En su impaciencia prendia luces por breves instantes, para luego desistir de buscar en la habitación que acababa de entrar. ‘¿¡DÓNDE ESTA!?”. Una expresión que sacudio los sentidos y penetraba en los poros. Dispuesto a recuperar lo que se perdio, abrio gavetas lanzando sus contenidos por los cuatro puntos cardinales. Era inaudito que fuera tan dificil de hallar. Llego a la sala, y vio a su esposa acompanada por una anciana que llevaba una presencia poderosa, y de gestos amables. Se acerco y logro escuchar las ultimas palabras de su amada esposa: “¡Ve lo que le digo! Desde que mi esposo murio la vida aquí es imposible, se que es él. ¿Qué lo puede estar atando?”
I. J. Vázquez Torres ©
lunes, abril 06, 2009
ROCA
Dentro del planeta el fuego purificador se extendió con velocidad ansiosa, mientras una nube de ceniza y polvo ocultaba la luz solar. El suelo se quebró, tragándose ciudades enteras. El calor y la energía liberada fueron de tal magnitud que en minutos dejo de existir Asia. Pronto llego la lluvia acida, a la vez que varios volcanes eructaban su muerte. El desastre continuo por horas. Cuando finalmente regreso el silencio, solamente quedaba una roca incinerada dando vueltas alrededor del Sol.