I- Aun cuando moriré, se que ella jamás tendrá paz, la he maldecido con amor.
II- Yo,
El comienzo.
Ella,
La nada.
Nosotros,
Caos organizado.
III- Estaba mirando hacia el cielo, perdiéndome en lo infinito, y vino el fuego y me consumió.
IV- Trabaja, trabajo, trabajaré.
El gobierno te cuidará.
Al gobierno le deberás.
Eres un producto.
Esclavitud.
V- Proxac, Venlafaxine, Duloxetine, upropion, Nefazodone, Olanzapine, Risperidone, Clozapine, Benzodiazepine, Pregabalin, Gabapentin, Oxcarbazapine, Xanax, Tendal, Symmetrel, Elavil, Strattera, Buprenex, Buspirone, Litio, Thorazine, Klonopin, Diazepam, Cymbalta, Ritalin, Halodol, Seroquel, Zoloft…ahora si somos libres y felices. ¿Hay quien lo dude?
VI- El está con una bala en la boca.
VII- Ya no tengo interés en lo que entiendes que debo mostrar interés pues no me interesa saber lo que se supone me interese saber.
VIII- Sombras, un suspiro. Colores fugaces, una sinfonía. La nada, el todo, aquí no están. Miro hacia el abismo, y este me mira de vuelta. Me has abandonado, ¡oh mi dios! ¿Ahora que?
IX- Antes de que la bala afeara el muro con sus sesos, Eduardo grito su fe. Una palabra que lo es todo, y jamás desaparecerá. El grito: libertad.
X- Tesis: la entropía se come el orden.
Antitesis: Si creo algo al pintarlo, ¿lo condeno al venderlo?
Síntesis: Dios.
XI- José era prisionero del ego, y por eso peco de sincero.
I.J. Vázquez Torres ©
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